A principios de semana apareció un artículo en el Wall Street Journal. Este artículo atacaba el papel de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en la creación de beneficio para las empresas. El artículo también cuestionaba que las empresas pudieran generar más beneficio mediante la búsqueda del bien común. El Dr. Karnani usa una serie de argumentos tan fáciles de refutar que estoy sorprendido de que provengan de un profesor universitario. De todas formas, no debería extrañarnos que este tipo de artículos salgan de este periodico, también conocido por su negacionismo en el ámbito del cambio climático. Tarde o temprano también le iban a surgir negacionistas a la RSE.
El amianto (o asbesto) es un mineral conocido desde hace siglos; también sus efectos. Ya el célebre romano Cayo Plinio, más recordado como Plinio El Viejo, hacía referencia en el siglo I a una enfermedad pulmonar que afectaba a los esclavos que tejían ropa de amianto. Desde aquella época y sobre todo en el siglo XX, se han realizado numerosas investigaciones científicas que demuestran la estrecha relación de la exposición al asbesto con el cáncer de pulmón. Tanto así, que el año 1943 en Alemania, se declaró como enfermedad profesional; lo mismo pasó en 1963 en EE.UU.
Ni soy experto en el sector energético, ni pretendo cuestionar el principio de pacto de estado entre el gobierno y el principal partido de la oposición sobre la congelación momentanea de las tarifas eléctricias. Simplemente reflexiono en voz alta sobre el factor precio de la energía para un uso responsable de la misma.
¿Qué pasaría si el precio de la gasolina fuera ridículo? ¿Cuál sería nuestra actitud como consumidores después de todo lo que sabemos sobre su impacto?
Me he acostumbrado a no tomarme como algo personal el hecho de que cada vez que voy a un congreso o encuentro sobre RSC se hable de los riesgos de la cosmética en clara alusión al marketing (aunque en el fondo quieren decir publicidad). Y por ello no pretendo en esta entrada ponerme a la defensiva y menos hacer apología del marketing.
Cuando hablamos de Responsabilidad Social, siempre decimos que no es una práctica exclusiva de las empresas sino que todas las organizaciones deben comprometerse en este sentido y mencionamos las ONG, las fundaciones...y la administración pública. Este es el discurso políticamente correcto.
“Vivimos en una sociedad enferma”, esta frase la oí en unas jornadas que no puedo citar porque he olvidado su nombre así como el nombre de la persona que pronunció dicha sentencia.
Aunque no pueda hacer una cita correcta -cosa que lamento-, dejo constancia que la frase no es mía y que la adopto porque me quedó gravada por su evidencia, su contundencia y la alarma que genera leerla.
¿En qué punto ha quedado su reputación de marca? Internet está revolucionando la comunicación empresarial, y con ello la gestión de crisis ha de cambiar. Prueba de ello es el reciente “Caso Tulipán”.
“Usted ponga las imágenes y yo pondré la guerra”. Esa fue la respuesta de William Hearst a su angustiado reportero gráfico que desde Cuba informaba sobre la escasa posibilidad de conflicto; por lo tanto de mayor venta del New York Journal. Esto ocurrió hace más de un siglo, en 1897 exactamente. Unos meses después EE.UU. declaró la guerra a España, con una activa participación de la prensa. Hearst no era ningún mitómano, sino un gran inversor de periódicos y radios norteamericanas. El Rupert Murdoch de su época; el verdadero “Ciudadano Kane” de Orson Wells.
El próximo 3 de marzo Forética y Garrigues Medio Ambiente organizan un desayuno bajo el título "Tendencias, estrategias y herramientas de Responsabilidad Social empresarial (RSE) en el sector público".
Forética organiza en Madrid el próximo 5 de febrero, su primera Master Class del año bajo el título "Cómo afrontar los riesgos y crear oportunidades a través de la gestión responsable de la cadena de proveedores". La sesión, de hora y media de duración, correrá a cargo del experto Karl Daumueller de Hewlett-Packard.
"Según los resultados del Estudio KAR, la Responsabilidad Social Corporativa continúa siendo una asignatura pendiente para el panorama empresarial español. Los diferentes públicos encuestados en la 2ª oleada de 2009 del Ipsos KAR ofrecen una opinión negativa y consideran que las empresas no prestan suficiente atención a esta materia: el 91% de los políticos, el 70% de los periodistas, el 67% de los académicos y el 60% de los analistas y directivos empresariales”
La responsabilidad corporativa está intrínsecamente vinculada al concepto de desarrollo sostenible. En la actual crisis económico-financiera global, el desarrollo sostenible puede parecer una aspiración utópica, más que un compromiso real y alcanzable de forma conjunta por las empresas, las Administraciones y el tejido social de los municipios.
Foretica y la Cámara de Madrid celebran el próximo 1 de diciembre la segunda jornada perteneciente a su ciclo de encuentros sectoriales donde invitan a las empresas pioneras en materia de RSE de diferentes sectores de actividad a debatir sobre los retos de la sostenibilidad y a compartir sus mejores prácticas de responsabilidad social. En esta ocasión, el sector analizado será el de seguros.
En estos tibios y atípicos días de noviembre -y a solo dos semanas del encuentro en Copenhaguue- la Oficina Española de Cambio Climático y algunos representantes de la comunidad científica ultiman la agenda y afinan argumentos para llegar a un acuerdo vinculante, más allá del frenazo dado por los EE. UU. y China, los mayores contaminadores del mundo.
Forética organiza en Madrid y Barcelona, los próximos 17 y 18de noviembre respectivamente, su segunda Master Class del año bajo el título "Gestionar la diversidad en las organizaciones: una cuestión de negocio". La sesión, de hora y media de duración, correrá a cargo del profesor Kenneth A. Dubin, y ofrecerá una revisión estratégica de cómo manejar los aspectos de diversidad dentro de las empresas, combinando la dimensión académica con la praxis enfocada a la mejora de la competitividad.
Con mi recuperación de la RSC pretendo plantear una nueva cuestión: es necesario que todos aprendamos a enfocar cada vez más los problemas en clave de RSC… de Responsabilidad Social Compartida.
En la ISR hay aún mucho pan por rebanar, pero hay dos tareas pendientes que parecen prioritarias. La primera: pulir bien y luego estandarizar los criterios con los que se califica a una empresa de “socialmente responsable”. Los métodos difieren demasiado de una consultora a otra. Algunos usan criterios “excluyentes”, y para decirlo de manera simple: asumen que todos son buenos, menos los que venden tabaco, armas o energía nuclear.
"No se puede considerar ética la lógica que permite que una empresa recompense a aquellos ejecutivos que han generado grandes costes a las cuentas públicas y han reducido las prestaciones de muchos trabajadores. Da la impresión de que si este sistema se mantiene, nada previene que los ejecutivos de las empresas vuelvan a llevar a estas a una situación similar."
Son tiempos de incertidumbre, en los que muchas empresas optan por soluciones de corte táctico orientadas a capear el temporal y aguantar el chaparrón en espera de que amaine. Pero limitarnos a este tipo de decisiones puede desvirtuar el propio producto o servicio, y las consecuencias que puedan tener a largo plazo sobre la marca. Frente al nuevo consumidor, más informado y más exigente, nunca había tenido tanto sentido apostar por la creación de valor añadido y la innovación de las marcas.
IDEAS organiza la "II Conferencia en Compra Responsable, diálogo Administración, empresa y sociedad para la compra con criterios éticos, sociales y ambientales". Un punto de encuentro para los y las responsables de contratación del sector público, empresas proveedoras de la administración y responsables de compras, organizaciones sociales, Universidades y medios de comunicación.
Contaremos con expertos y expertas de la Comisión Europea, Ministerio de Medio Ambiente, Ministerio de Trabajo e Inmigración, Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Madrid y empresas y organizaciones que están innovando en este campo.
La inscripción es gratuita, pero las plazas son limitadas.