Miércoles 15 de Mayo de 2013 00:00
Escrito por Fernando Prado
Desde entonces han pasado casi dos décadas y las preocupaciones que tenemos los que trabajamos en esta disciplina también han cambiado. Hace años, la cuestión principal era cómo medir la reputación, o si realmente se podía. Llegó el Reputation Quotient y más tarde el RepTrak™ (presentado en la Conferencia Anual de Reputation Institute de 2006 celebrada en Nueva York). A medida que estos modelos de evaluación y medición fueron estableciéndose, las dudas sobre si era posible medir este intangible se fueron disipando. Más adelante, la cuestión principal fue si se podía demostrar la vinculación entre la reputación y los resultados de negocio de las empresas. También avanzamos en este sentido con la formulación de lo que denominamos integrated business metrics, en que mediante todo tipo de modelizaciones estadísticas hemos podido vincular la creación de valor económico con la reputación.