Como cada año, el día 15 de marzo se celebrará el Día Mundial de los Derechos del Consumidor. Con este motivo, en la Confederación de Consumidores y Usuarios de la Comunidad de Madrid, CECUMadrid,han organizado una serie de actividades que se desarrollarán a lo largo de la Semana del Consumidor, del 15 al 21 de marzo.
Las manzanas podridas muy a menudo son el resultado de procesos de socialización en los que, en una gradación creciente, se llevan al extremo pautas de conducta no tan sólo toleradas, sino consideradas normales en la organización.
Bajo el título “Comercio justo: por unas políticas comerciales justas. Los acuerdos comerciales entre la Unión Europea y los países de África y América Latina”, la Coordinadora Estatal de Comercio Justo y la Federación SETEM organizan unas jornadas los próximos lunes 30 de noviembre y martes 1 de diciembre en La Casa Encendida (LCE-C/Ronda de Valencia, 2) de Madrid.
Con mi recuperación de la RSC pretendo plantear una nueva cuestión: es necesario que todos aprendamos a enfocar cada vez más los problemas en clave de RSC… de Responsabilidad Social Compartida.
Si la sociedad no fortalece el compromiso de no hacer aceptables y plausibles ciertos comportamientos personales y corporativos, la RSE no podrá aportar el sentido de cambio cultural que lleva implícito y fracasará en su máximo reto
Tiene poco sentido intentar que una empresa sea responsable si quienes la dirigen y trabajan en ella no se identifican con las actitudes que hacen posible la responsabilidad. Difícilmente será viable que una empresa proclame la RSE si, simultáneamente, no lleva a cabo un trabajo mínimamente consciente sobre los valores en que se basa su gestión.
Todas las organizaciones, en su ámbito específico de actuación y en función de su razón de ser, tienen sus propias responsabilidades, que ellas no pueden descuidar ni el resto de ciudadanos tiene que dejar de exigir. Sólo el prejuicio interesado o la ideología más torpe pueden hablar y actuar desde el supuesto de que determinadas organizaciones llevan incorporada la responsabilidad como si fuera un componente de fabricación -la traen de serie-, y otras son intrínsecamente deficitarias de responsabilidad.
El mundo se encuentra atravesando por una de las peores crisis de su historia. Una crisis que no sólo tiene que ver con el ámbito financiero, temas relacionados con la falta de valores, ética, transparencia, falta de regulación y control, pérdida de los recursos naturales, crisis alimentaria, crecimiento poblacional desmedido, entre otros, son parámetros que nos posicionan frente a una crisis mundial en el ámbito económico, social y ambiental.
A todo movimiento brusco hacia un lado le sigue otro de fuerza equivalente hacia el otro. Esa es la ley del péndulo social. En física lo tienen claro, en sociología (y por ende en política) es igualmente aplicable. Acción-reacción.
Creo que deberíamos preguntarnos si nuestras elites tienen el coraje de decir la verdad. No en el sentido de no mentir (cosa que, por cierto, en algunos casos sería de agradecer); sino en el sentido de una veracidad honesta y coherente con las propias convicciones.
Aunque corro el riesgo de que a más de uno le venga a la memoria una famosa aparición de Francisco Umbral en un programa de Mercedes Milá, por una vez, y sin que sirva de precedente, "he venido aquí a hablar de mi libro".
Necesitamos a los emprendedores sociales. Y ellos necesitan nuestro apoyo. Se me ocurre que ahí existe un inmenso espacio por explorar, en clave estrictamente empresarial y no sólo de acción social, para crear nuevas intersecciones entre las políticas de RSE y los emprendedores sociales. Y, sobre todo, se me ocurre que, en un momento en el que tantos gobiernos están deshojando la margarita de sus políticas de impulso a la RSE, deberían considerar el apoyo a los emprendedores sociales como uno de los ejes de dichas políticas
Si hay algo que me sulfura y que me provoca desconcierto y malestar es constatar como, desde hace ya bastante tiempo, se ha consolidado el uso del calificativo radical para referirse a las personas que llevan a cabo actuaciones violentas. Tertulianos, informadores, articulistas y editorialistas hablan alegremente de los radicales cuando los protagonistas de la información son, lisa y llanamente, violentos. Además, y muy a menudo, radical pasa a ser un adjetivo que acompaña a sustantivos tales como los jóvenes o el nacionalismo, (o a los aficionados al fútbol) contaminándoles de tal modo que los acaban coloreando de manera indeleble, y quizá no siempre de manera inocente.
Los departamentos de RSE (y sus responsables) deben manejar simultáneamente el reto de de la asimilación (de puertas a dentro) y el reto de la realización (de puertas a fuera). Dos retos por los que son exigidos al máximo nivel y de manera simultánea (internamente y externamente), pero cuya resolución no está totalmente en sus manos. www.josepmlozano.cat
No podremos aclarar en qué consiste una nueva era de responsabilidad sino aceptamos que comporta también una batalla de las ideas. www.josepmlozano.cat