30/10/08, 13:36 h
Todos nos hemos sentido solos, tanto más solos cuanto más arriba en el escalafon de la organización dicen. Pero los solitarios tienen (o tenemos) también que poner algo de su parte. Como el niño que está solo en el patio del cole y se lamenta de que ningun compañero le invita a participar de los juegos, pero tampoco él se acerca a los demás.
Dos cosas sobre esto: 1.- A veces uno tiene que hacer el esfuerzo por integrarse: hola, soy nuevo aqui, puedo sentarme a desayunar con vosotros? Hola yo me llamo Fulano, que tal? Y si no se hace un esfuerzo, pues no se queje Ud, oiga, es una soledad "elegida".
2.- Este esfuerzo, en una compañía y para un nuevo directivo, no es una cuestión de relacion personal, es un esfuerzo que forma parte del trabajo, es un sapito más que hay que tragar a veces para que nuestro proyecto salga adelante. Igual que uno tiene que hacer un esfuerzo por ser ordenado, puntual, o por sumarse a los códigos informales de comportamiento, hay que ser "corporativamente sociable" para que los proyectos salgan. Lo triste, en mi opinión es que uno se resigne a acostumbrarse, como Ud dice, a estar solo.
El párrafo de cierre es una visión muy negativa Sr Andreu. Sabe cómo se aprende a volver a empezar? Recuperando la ilusión del "Sí, se puede", que es un elemento de motivación muy frágil que el tiempo en las empresas suele desgastar. X eso de vez en cuando hay que irse. Y dígame, cómo le va a su amigo? Hizo pandilla en su nueva empresa? Puso algo de su parte? O se murió de asco? Encontró la ilusión que produce todo lo nuevo?
Atentamente, un admirador de sus tribunas, costumbre que podría Ud recuperar.